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10 razones por las que tu rodillera se baja a mitad del día (y no es culpa tuya)

En resumen: casi todas las rodilleras de compresión fallan en lo mismo: se bajan, se enrollan o no eran de tu talla. No es cuestión de ponérsela mejor. Es cómo están hechas y cómo se eligen. Estas son las diez cosas que miramos al hacer la nuestra.

1. Se baja porque no agarra, no porque te la pongas mal

Detalle del borde interior con las dos bandas de silicona

Un tubo elástico solo aprieta. Cada vez que doblas la rodilla, la tela sube y baja con ella, y a la media hora está en el tobillo. La nuestra lleva dos bandas de silicona por dentro del borde superior que la sujetan a la piel. Se queda donde la pones.

2. Casi todas se eligen con una tabla que no sirve

Imagen ilustrativa: persona midiéndose la pierna con una cinta métrica

Talla de pantalón, peso en libras, «talla única». Ninguna de esas cifras dice si una rodillera te va a entrar. Lo que decide es el contorno del muslo, 15 cm por encima de la rótula: ahí es donde la prenda se agarra, y ahí es donde falla si es pequeña.

3. Si se arruga detrás de la rodilla, está mal hecha

Imagen ilustrativa: persona corriendo con la rodillera puesta

Punto elástico en cuatro direcciones: cede cuando doblas la rodilla y recupera la forma cuando la estiras. Sin pliegues detrás, que es donde roza.

4. No tienes que elegir entre llevarla y ponerte un pantalón

Rodillera de compresión bajo un pantalón corto

70 g la M y 80 g la L, pesadas en báscula. Cabe debajo del vaquero o del pantalón de trabajo y no se nota.

5. Menos piezas, menos cosas que fallen

Rodillera de compresión, vista frontal

Sin correas, sin velcro, sin varillas. Una prenda de punto que se pone como un calcetín.

6. Vienen dos, y no es para venderte más

Dos rodilleras de compresión de la misma talla sobre una pista de atletismo

Una prenda de compresión se lava a menudo. Con una sola, el día de colada te quedas sin ella. Con dos, siempre hay una seca. Y si entrenas las dos piernas, tienes la otra cubierta.

7. Si fallas la talla, lo arreglamos nosotros

Imagen ilustrativa: sobre de envío y cinta métrica sobre una mesa

Aunque midas bien, puedes estar entre dos tallas. Te mandamos la correcta sin coste si escribes en los primeros 30 días.

8. Se lava a máquina (con una condición)

Imagen ilustrativa: mano ajustando una lavadora a temperatura baja

Agua fría, detergente suave, sin suavizante: el suavizante estropea la silicona. Sin secadora.

9. Lo que no te vamos a decir

Imagen ilustrativa: persona atándose la zapatilla en un banco del parque

Que cura, que alivia una lesión o que la recomiendan los médicos. Es una prenda de compresión deportiva, no un producto sanitario. Si tienes una lesión o estás en tratamiento, pregunta antes a tu médico o a tu fisio. Y lleva látex: si tienes alergia, no es para ti.

10. Si no te convence, tienes 30 días

Sello de 30 días para devolverla

30 días para devolverla. Pruébatela, camina, entrena. Si la talla no es la tuya, te mandamos la correcta sin coste. Si no es lo que esperabas, la devuelves; el envío de vuelta corre de tu cuenta.